La puerta está abierta para ti en el Cielo.

Mi mamá soñó con el padre Daniel, sacerdote de intachable reputación, que en estos momentos descansa en paz en la compañía del Eterno y que cumplió su ministerio en el municipio de Almoloya de Juárez hasta el fin de sus días sin renunciar a hacer lo que más amaba en la vida, consagrar el Cuerpo y la Sangre de Cristo en la Misa.

Soñó mi mamá, que estaba en la iglesia de Almoloya escuchando la misa impartida por el padre Daniel, ella se ubicaba hasta el frente de la iglesia, en las primeras filas donde las personas suelen sentarse en las bancas o escuchar la misa de pie viendo al padre. Mi mamá, estaba de pie, tenía ropa vieja, la cual pienso que tiene algún tipo de simbolismo.

En algún momento de la misa, el padre Daniel empezó a llamar a varias personas que estaban al frente de la iglesia a que pasaran con él al púlpito porque les estaba dando un regalo. En ello, el padre llamó a mi mamá para que también pasara; ella, como vacilando dado que no esperaba que el padre se dirigiera a ella, se quedó como titubeante, pues no se sentía persona importante para ser llamada por el padre. Posteriormente, ante la insistencia del padre para que mi mamá pasara a recibir su regalo...mi mamá se dio cuenta que era a ella a quien llamaba. Entonces, ella se acercó al padre y el padre le dio una pluma de color verde y amarillo, haciendo alusión a San José(1). Entonces ella dijo:

-Muchas gracias-entre lágrimas de gusto y ternura, inclinando la cabeza en señal de agradecimiento.- Lo voy a conservar y cuidar con mucho gusto.

A lo cual el padre contestó.

-Tú tienes una puerta abierta, ancha para ti, en el Cielo.

En el sueño de mi mamá, el padre Daniel estaba muy contento.

Notas:

(1) Mi mamá estuvo muchos años al servicio de San José en una iglesia de Almoloya de Juárez.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El precio de una sonrisa.

Una excelente elección.

Mi primera elección.