Entradas

Mostrando entradas de abril, 2020

8 poemas.

Te pedí abundancia, me diste escasez, Te pedí riqueza, me diste pobreza, Te pedí una esposa, no me diste ni una novia, Te pedí salud, casi me quitas la vida, Te pedí salud para la persona que más amo, le diste una enfermedad crónica. ¿Estás sordo? ¿Quién eres? ¿Quién eres que premias al malvado y castigas al bueno? Concedes favores al demonio y destrozas al santo. Pareces una bestia que destroza encarnizadamente al ser humano con sus enormes fauces, Con tus enormes y afilados colmillos, devoras su carne, Ah, qué gran placer te ha de producir saborear la sangre del justo,  ¡Sangre inocente! ¡Sangre santa!, Parece que te encanta hacer sufrir al bueno hasta extinguir su último aliento de vida, Al que se porta mal, le concedes toda clase de privilegios, lo consientes, le das abundancia, riqueza, una hermosa esposa, le das salud para él y sus seres queridos, Al bueno, le das todo lo opuesto y no conforme con ello, te encargas de hacerle la vida miserable hasta su último aliento de vida....

A ti Sofía.

Sofía, es el nombre de la mujer que ha quedado grabado en mi corazón, Sofía, es el nombre de la mujer que Dios ha escogido para mi, Sofía, es el nombre de la mujer que ha calmado mi corazón, Sofía, es el nombre de la mujer que le ha dado calor a mi corazón, Sofía, es el nombre de la mujer que me ha acariciado el alma, Porque yo tenía una cadena enredada en todo mi ser, Con nudos de hierro , no podía ser libre, Infeliz, errante, insatisfecho, deambulaba por la vida sin sentido, No podía seguir creciendo, ni personal ni espiritualmente, Pude identificar que solo una mujer podía curarme, Pero tenía que ser la mujer indicada. Sofía, pude ver cómo con tus delicadas y hermosas manos, deshiciste esa cadena con gran facilidad, Tocaste ese nudo de hierro, el cual al instante se deshizo. Con tu energía femenina me liberaste, Me curaste, Me sanaste, Me acariciaste el alma. Ahora puedo seguir creciendo en el aspecto personal y espiritual, La vida ha tomado sentido nuevamente, El miedo se ha ido, L...

Un tesoro inmerecido.

Estoy completamente convencido de que el hombre no puede vivir sin la mujer, El hombre necesita forzosamente de la energía femenina, No soy mujer para afirmar que la mujer necesita igualmente al hombre para vivir, Tal vez ellas puedan vivir perfectamente sin el hombre, Caso que no puede ser posible con el hombre. Por eso te digo a ti, hombre: Énterate, que la mujer es el ser humano más valioso, Énterate, que la mujer es un valioso tesoro, Énterate, que no puedes vivir sin ella, Acepta, que necesitas de su energía femenina. Por ello te digo: Valórala, cuídala, ámala, respétala, protégela, trátala con delicadeza, cuídala como si tuvieses un inmenso tesoro inmerecido enfrente de ti. Tesoro inmerecido, porque tú hombre, estás lejos de comprender en su totalidad el valor de una mujer. Aquél hombre que se esmera en comprender su valor, será aquél que encuentre el gozo más exquisito al compartir vida con ella. Gracias mujer, por estar aquí, viviendo conmigo. Gracias, porque me impulsas a segu...