Entrega tu virginidad a una prostituta
Érase una vez, un hombre en edad adulta que había dedicado toda su vida a construir una gran fortuna con el objetivo de darle las comodidades más exquisitas a su futura esposa e hijos. Cuando el hombre logró consolidar su fortuna y la misma trabajaba por si sola como un motor que no se apaga, el hombre se dio cuenta que era entonces el momento para conseguir esposa e hijos y darles a ellos todas las comodidades que quisieran. Entonces; buscando pareja se encontró de cara con su consciencia justa y recta, intachable como un valeroso hombre de valores y descubrió que quería a una mujer que supiera el significado tan profundo de tener sexo. Este hombre, a pesar de que nunca había tenido sexo, parecía como si lo hubiese tenido, pues sabía el trasfondo tan profundo de lo que significaba entregar su virginidad a otra persona igualmente virgen y amarla para toda su vida. Entonces, después de muchos años de búsqueda por la mujer ideal que correspondiera con este requisito y al ver que ninguna ...