El sabio.
En menudas ocasiones, encontramos en la mentalidad budista theravada el evitar el sufrimiento a como de lugar.
El Buda nos dice que sabio es aquel que obra bien y descarta lo malo. (Dhammapanda, versículo 268, capítulo XIX) y encontramos cuatro tipos de actos los cuales son:
1-Actos que causan sólo dolor.
2-Actos que primero causan dolor y después felicidad.
3-Actos que causan felicidad y después dolor.
4-Actos que sólo causan dolor.
Pues bien, el hombre sabio deberá ser valiente y bueno, por ende deberá cultivar los deseos y actos que causen sólo felicidad o que primero causen dolor y después felicidad. Ya que los actos y deseos que tienen su origen en la maldad, son aquellos que sólo causan dolor o felicidad primero y al último dolor. Revelando así su verdadera naturaleza dolorosa, proveniente de la vileza.
En cambio, los actos o deseos que primero causan dolor pero después felicidad o que sólo causan felicidad, develan su verdadera naturaleza que es la felicidad que tiene su origen en la virtud, en lo que es bueno.
En conclusión, os digo, sean sabios valientes y no tengan miedo a sufrir por una causa buena. Vale la pena sufrir por una causa buena cuya naturaleza de la acción traerá consigo felicidad al fin de cuentas. En cambio, no vale la pena sufrir por una causa mala que tiene su origen en la vileza, pues al final de cuentas sólo te dejará dolor.
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