Creer o no creer.
Como teísta pienso que fuimos creados para creer y en el creer reconocer a nuestro creador.
Obviamente no sólo fuimos creados para creer, sino que es uno de los fines con los cuales fuimos creados y que se mantienen adheridos a nuestra naturaleza humana.
Una de las tonterías y falsedades más grandes que puede decir un ateo es precisamente decir que "él no cree en nada".
El ser humano por naturaleza necesita creer para poder progresar en su vida cotidiana y poder ayudar a la sociedad que lo rodea.
Un ser humano que no cree en nada atenta contra su propia naturaleza parecidamente como una lesbiana prefiere a una mujer que a un hombre para establecer una relación amorosa.
Es extremadamente fácil demostrar que un ateo cree y algunos creen más que un teísta, en cambio, la mayoría de los ateos con los que he tenido contacto; sólo tienen una terquedad por negar a un creador, un Dios, tal vez, porque no quieren dejar su estilo de vida inmoral (que quede claro que no se está diciendo que todos los ateos son inmorales), tal vez, porque no les conviene creer en Dios, tal vez, porque les desagrada el concepto de Dios.
¿Acaso cuando el ateo acude al médico, este le dice: demuéstreme por medio del método científico que lo que usted me está diagnosticando es correcto?
Cuando en la etiqueta de una botella de bebida alcohólica dice que tiene un contenido de 38% de alcohol, el ateo que dice no creer en nada, tendría que ir a un laboratorio para hacer el análisis y determinar que efectivamente la bebida tiene un contenido de alcohol de 38%, empero, imaginemos que el ateo que lo lee es un psicólogo, éste en primer lugar no tiene acceso a un laboratorio para realizar este análisis, entonces, ¿qué le queda?, solo creer en las autoridades que regulan la calidad de las bebidas alcohólicas diría yo; pero tal vez el ateo siga en su idea terca de que no cree en nada y proclama llegar hasta las últimas consecuencias para comprobar que tal bebida alcohólica tiene 38% de alcohol, para ello, el ateo primero tendría que estudiar para Químico en Alimentos, ya que como no cree en nada, no creerá en el análisis del químico en alimentos que determine en su laboratorio que tal bebida tiene un contenido de 38% de alcohol y al no ser químico, no tiene los suficientes conocimientos como para comprender y verificar que el químico en alimentos está en lo correcto; entonces, aunque éste ateo estuviese presente en el laboratorio en el que se está haciendo el análisis, seguiría en su incredulidad de que tal bebida alcohólica tiene 38% de alcohol, por ende, el ateo tendría que estudiar la licenciatura para Químico en Alimentos y posteriormente meterse a un laboratorio y realizar el análisis para verificar que efectivamente la bebida alcohólica que vio y tomó hace cinco años (supongamos teniendo en cuenta que la licenciatura para Químico en Alimentos tiene una duración de 5 años) efectivamente tiene 38% de alcohol.
Pero después, supongamos que tal ateo va al médico y le receta una medicina que contiene 50mg de Sulpirida y 2.5mg de Diazepam; como el ateo no cree en nada, necesita que le comprueben que la medicina que está tomando tiene efectivamente 50mg de Sulpirida y 2.5mg de Diazepam, sin embargo, éste al no ser Químico Farmacobiólogo, ¿qué le queda hacer? Diría yo que creer en las autoridades que regulan estos medicamentos. Sin embargo como este ateo no cree en nada, tendría que entrar a un laboratorio y fabricar esa medicina o comprobar que efectivamente tal medicina contiene tal dosificación de tales componentes, empero al no ser un químico farmacobiólogo, éste ateo no tiene acceso al laboratorio en específico donde se fabrica la medicina, por ello decide estudiar para Químico Farmacobiólogo, para comprobar por medio de un análisis químico que efectivamente esa medicina tiene la dosificación mencionada de las sustancias respectivas; teniendo en cuenta que la licenciatura tiene una duración de 5 años, tal vez para ese entonces el ateo que no cree en nada ya no esté vivo.
Incluso el ateo que no cree en nada tendría que volver a comprobar la veracidad de las leyes científicas por su propia cuenta, muy probablemente éste muera tratando de comprobar la veracidad de una sola ley que a un científico genio le tomó toda una vida comprobarla.
Y así podríamos seguir enunciando más y más ejemplos.
Como podemos observar, no creer en nada es absurdo, destructivo y egoísta, ya que el individuo no es capaz de aportar o ayudar a la sociedad que lo rodea.
En realidad no conozco ateo que no crea en nada, sólo conozco a muchos ateos que dicen no creer en nada cuando en realidad esto no es cierto; por ende, el ateo entra en la misma categoría de concepto de "creyente", es decir el ateo que cree en los distintos organismos que regulan los productos, medicamentos, en los historiadores que se dedican a la difusión de la historia, etc. Entra en la categoría de "creyente", pues cree y gracias a ello le permite desempeñar un roll en la sociedad en la que vive y aportar algún beneficio a su sociedad conforme a su preparación.
Uno de los errores más garrafales que suele cometer un ateo, es llamar "creyente" a todo aquél que cree en Dios, entre la palabra "creyente" y "teísta" existe un mundo de diferencia y nosotros los teístas pecamos de dejar que los ateos nos llamen "creyentes" como si éstos no creyeran en nada.
Un creyente es una persona que cree en al menos una cosa, un teísta es una persona que cree en Dios.
Uno de los errores más garrafales que suele cometer un ateo, es llamar "creyente" a todo aquél que cree en Dios, entre la palabra "creyente" y "teísta" existe un mundo de diferencia y nosotros los teístas pecamos de dejar que los ateos nos llamen "creyentes" como si éstos no creyeran en nada.
Un creyente es una persona que cree en al menos una cosa, un teísta es una persona que cree en Dios.
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