Tres voces.

1-La voz de Dios.

2-La voz del diablo.

3-Nuestra propia voz.

Tenemos que ser capaces de reconocer la voz de Dios, la voz del diablo y la propia voz. Ésto
a fin de no confundir la voz del diablo con la voz de Dios, la voz de Dios con la voz del diablo,
la voz del diablo con nuestra propia voz, nuestra propia voz con la voz de Dios, nuestra propia
voz con la voz del diablo y la voz del Dios con nuestra propia voz.

La cuestión aquí es:

¿Cómo reconocer cada voz?

Posibles respuestas:

1-Para reconocer la voz de Dios se necesita tener una convivencia diaria para con Dios.

2-Para reconocer la voz del diablo se necesita observar cuál o cuáles cosas son las que nos alejan
de Dios.

3-Para reconocer nuestra propia voz se necesita conocernos a nosotros mismos.

Escrito el 06/01/14

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