Un corazón sensible.

Señor mío y Dios mío, dame por favor un corazón sensible, capaz de sentir e incapaz de ser indiferente ante la injusticia y el mal que yace frente a mis ojos.
Señor mío y Dios mío, permíteme tener un corazón sensible, para que pueda ver la maldad en la injusticia y la injusticia en la maldad, y para que yo no sea partícipe de la maldad y la injusticia que aqueja a la humanidad.

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